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Lo que llaman “confusión” fue intimidación

El Jefe del Escuadrón 36 de Esquel de Gendarmería Nacional, ensayó explicaciones sobre la responsabilidad de sus subalternos que abordaron intempestivamente a nuestro compañero Federico Ovidi, cuando intentaba sacar una foto del despliegue inusual de efectivos frente a la unidad, en el marco del primer aniversario de la desaparición forzada y muerte de Santiago Maldonado y en un claro acto de ejercicio de su derecho como ciudadano y trabajador de prensa.
El Comandante Principal Leandro Cueto, a pesar de reconocer y explicar taxativamente que “no está prohibido sacar fotos del Escuadrón” y que los efectivos de Gendarmería están impedidos de solicitar el DNI a los ciudadanos, salvo en casos especiales como controles en ruta o ante la fundada posibilidad de comisión de un delito, atribuyó el accionar de varios de sus efectivos a “una confusión”. Reconoció además que Ovidi se encontraba fuera del predio de la unidad, en la vereda, que no interfirió en el inusual operativo de seguridad y que su presencia en ese espacio público y con su accionar no puede ser considerada “una situación de riesgo”. A pesar de ello, Cueto siguió intentando explicar algo que a todas luces no tenía ningún tipo de justificación y cuya responsabilidad en el devenir de las acciones, recae en el personal de Gendarmería interviniente.
En un racconto de lo ocurrido en la mañana de este miércoles, y citando la crónica detallada por el Sindicato de Trabajadores de Prensa del Oeste del Chubut en su nota de repudio al hecho, cabe recordar que Federico Ovidi “se encontraba en la mañana del miércoles 1 de agosto registrando desde la calle de esa fuerza de seguridad imágenes del movimiento de efectivos y el montaje de un dispositivo de seguridad ante la eventualidad de manifestaciones y/o corte de calles al cumplirse un año de la desaparición y muerte de Santiago Maldonado”. En el momento en que nuestro movilero sacaba fotos con su celular, un gendarme no identificado “se acercó hasta el lugar donde se encontraba al grito de “que estás haciendo”, “deja de sacar fotos”, colocándose delante de la imagen. Ya al frente del trabajador de prensa, siempre en la vía pública, con un tono elevado y amenazante, el gendarme le exigió al periodista que se identifique al tiempo que otros efectivos se acercaron al lugar para impedir que se pueda movilizar. Luego le exigieron que se traslade dentro del Escuadrón de Gendarmería para ser identificado, excediéndose de las funciones correspondientes ya que el periodista se encontraba fuera del predio de Gendarmería, en la vía pública, haciendo una crónica de lo que considera algo inusual o especial como era el movimiento de gendarmes en gran número y los dispositivos de seguridad en un día también especial como fue el aniversario de la muerte de Santiago Maldonado”.
Sobre el final, el Comandante Principal Cueto señaló: “tampoco estamos contentos, satisfechos y orgullosos de la situación, fue un malentendido” y agregó “de ninguna manera deseo que esta situación sea para generar ningún tipo de conflicto o malestar desde la prensa o la comunidad”.
El grupo de trabajo de “Radio Kalewche – Mañana de lobos”, reitera su más enérgico rechazo a este tipo de acciones y su convencimiento de que la exposición pública de estas acciones y su tratamiento serio y pormenorizado, buscando las explicaciones del caso, son la única garantía de que no vuelvan a ocurrir actos similares o de mayor gravedad. Fraterna solidaridad para con nuestro compañero Federico Ovidi.

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